Gypsophila 'Pacifica'
Gypsophila 'Paniculata'
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La gypsophila es una planta icónica, famosa por su ligera floración en forma de nube, muy utilizada en ramos, como flor cortada y en flores secas. En el jardín, la flor gypsophila aporta una textura aérea, ideal para suavizar un macizo y realzar las floraciones grandes (peonías, dalias, lirios…). También es una excelente planta para un jardín romántico, un macizo "cottage" o una escena blanca muy elegante.
Descubra nuestras variedades en la colección Gypsophila y elija la gypsophila que se adapte a su uso: macizo, ramo, maceta o secado.
La gypsophila existe en varios tipos y variedades, pero el objetivo sigue siendo el mismo: obtener una floración muy fina, abundante y un efecto "nube" ultra decorativo. Aquí están nuestras referencias clave:
👉 Para un ambiente luminoso y chic (jardín blanco, ramo minimalista), las variedades blancas son perfectas: Bristol Fairy y Paniculata Doble Blanca.
La gypsophila perenne es muy apreciada porque estructura el jardín sin recargarlo. Su efecto de "neblina de flores" crea volumen sin perder ligereza. Funciona tanto en macizos como en bordes, y rápidamente se convierte en un excelente "aglutinante" vegetal: une visualmente las plantas de flores grandes y hace que las composiciones sean más armoniosas.
El éxito de la plantación de la gypsophila depende principalmente del drenaje y la exposición. La gypsophila aprecia una exposición luminosa y un suelo ligero. En un suelo demasiado húmedo y compacto, puede ser menos duradera. Un lugar bien elegido permite una floración más generosa y una planta más robusta.
La gypsophila en maceta es una excelente opción si desea disfrutar de una floración "nube" cerca de las zonas de estar (terraza, balcón, entrada). Elija una maceta con agujeros, un sustrato drenante y una exposición luminosa. En maceta, el riego debe ser controlado: ni sequía prolongada ni exceso de agua estancada.
El cuidado de la gypsophila es sencillo: para mantener una planta compacta y florífera, puede limpiar los tallos marchitos después de la floración. Para las flores secas, recoja los tallos en el momento adecuado (cuando las pequeñas flores estén bien abiertas), luego séquelos en un ramo, boca abajo, en un lugar seco y aireado.
La gypsophila es una de las mejores plantas "acompañantes": realza las flores grandes y hace que los macizos sean más elegantes. Aquí tienes algunas combinaciones muy efectivas (y perfectas para tu enlace interno):
Sí, especialmente si la exposición es luminosa y el suelo está bien drenado. Una vez establecida, la gypsophila requiere poco mantenimiento.
Las variedades blancas son las más utilizadas: Bristol Fairy y Paniculata Doble Blanca son perfectas para este uso.
Encuentre toda la selección aquí: colección Gypsophila.